Cómo actuar ante una posible rotura fibrilar del gemelo sino te atienden con urgencia en Adeslas???pues nada paciencia y a rezar para que no haya sido nada.

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Voy a comentar mi primera experiencia en Adeslas, que no ha sido precisamente muy satisfactoria, porque la atención al cliente o el protocolo establecido no me ha solucionado el problema… con este protocolo se busca que la madre naturaleza lo vaya arreglando por si misma, porque por suerte nuestro cuerpo tiende a recuperarse si le das un poco de reposo.

El otro dia en medio de un partido de Padel en el centro esportivo Joan Miro sentí como se me rompia algo en los gemelos de la pierna derecha al ir a buscar una pelota cerca de la red, ya había tenido multitud de sustos parecidos antes en esa parte del cuerpo pero no tan bruscos como el que tuve el pasado martes.

 

 

Al dia siguiente viendo que la cosa no mejora voy a las oficinas de Adeslas en ronda universidad y realmente son muy modernas y estarán muy conectadas con muchas redes informáticas pero a mi no me resolvieron el problema porque por primera vez les pido visita a un fisioterapeuta y no conceden la visita porque el protocolo que tiene me obliga a pasar antes por un especialista en huesos, o sea un traumatólogo, cuando es evidente que no lo necesito en este caso, pero yo pienso que les interesa que pase previamente por el traumatólogo porque hay muchas posibilidades de que el problema muscular se arregle solo si dejo de hacer deporte unas semanas, pero yo pienso que quizás con la ayuda del fisio puedo volver antes a las pistas de padel y sin su ayuda quizás tarde el doble de tiempo en volver a jugar a Padel en el centro esportivo Joan Miro.

Pues bien me decido a llamar a un traumatólogo y me dan cita para 14 dias después, lógicamente no acepto la propuesta y por sugerencia de una clienta decido ir al medico de cabecera que me sugieren, que todavía no tenia el gusto de conocer, el médico de cabecera me sugiere que me hagan una ecografía de la pierna derecha, lo cual me parece interesante, pero cuando llamo al centro que me aconseja resulta que me dan cita para dentro de una semana, cuando se supone que mi pierna podría empezar a recuperarse y entonces dudo mucho que en la ecografía aparezca algúna rotura importante, porque doy por supuesto que la madre naturaleza tiene recursos para volver a poner las cosas en su sitio. En cualquier caso ya pasaron 3 dias y sigo cojeando y esperando a mi cita tardia e inútil con una ecografía mal planteada por el tiempo transcurrido entre mi problema muscular en el gemelo de la pierna derecha…y yo que sigo con la duda de si hay o hubo o no rotura fibrilar y no me queda otra que buscar en internet remedios o posibles soluciones y rezar un padre nuestro para que la madre naturaleza sea compasivo conmigo me deje volver a jugar dentro de una semana.

Pasó una semana y aunque puedo andar sin problemas me sigue doliendo el musculo si hay contacto fisico con algo o alguien me aprieta el músculo y me hacen una ecografia y se confirma una pequeña rotura de musculo y el médico me da 10 visitas de rehabilitación, a partir de aqui tengo que volver a las oficinas para que me den un número de confirmación, total , que me la tengo que pasar de arriba a abajo, la cosa continua con mucha burocracia y si te la quieres evitar tienes que llamar al 902 y alli te cobran la llamada a un precio alto que no quiero asumir….de momento lo tengo claro, no puedo jugar a padel durante los proximos 15 dias y quizas sera prudente esperar 30 dias a volver a entrar en la pista de padel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

informarción externa o científica del tema que encontré en internet:Dentro del fútbol, deportes de pista y de velocidad las lesiones musculares son muy frecuentes. La rotura muscular de los músculos isquiotibiales (formados por el semitendinoso, semimembranoso y el bíceps femoral) representa el 12% de las lesiones totales y la lesión muscular más frecuente. Por culpa de la rotura muscular de los isquiosurales, los futbolistas se pierden 15 partidos y 90 días de entrenamiento cada temporada.

El mecanismo de rotura suele ser sin contacto. Normalmente se produce durante la carrera y en los minutos finales de la primera y segunda parte, cuando la fatiga es mayor. También es común que se produzcan cuando se va a golpear al balón y en el último momento se falla o un contrario nos quita el balón, por lo que terminamos dando una patada al aire que hace que los isquiotibiales tengan que soportar un gran momento de fuerza que supera sus límites de resistencia haciendo que se produzca la rotura muscular. En ese momento el jugador suele notar un “pinchazo” en la zona de la rotura y dolor al estirar la rodilla o al flexionar la cadera con la rodilla estirada, también notará dificultad o dolor al doblar la rodilla contra resistencia y según el grado de rotura tendrá mayor o menor impotencia al caminar.

Algunos de los factores predisponentes son:

  • El acortamiento muscular, especialmente de la cadena muscular posterior de nuestro cuerpo.
  • La debilidad muscular, fundamentalmente de los isquiotibiales y musculatura estabilizadora de la zona lumbopélvica (musculatura abdominal y transverso del abdomen) y cadera (glúteo medio). También puede ocurrir que la musculatura extensora (cuádriceps) sea mucho más potente que la musculatura flexora (isquiotibiales) y este desequilibrio propicie la rotura de los más débiles.
  • Elevada tensión neural (un exceso de tensión sobre el nervio ciático puede generar un espasmo de defensa en la musculatura isquiotibial para proteger de un sobreestiramiento al nervio ciático)
  • La fatiga y la descoordinación en la contracción de los grupos musculares, por falta de trabajo funcional y propioceptivo.
  • Lesión previa, en la cual no se ha seguido un correcto proceso de recuperación o readaptación al deporte. El deportista tiene recaídas por no haber trabajado el origen de la lesión, si no, sólo las consecuencias.

La alta incidencia de esta lesión es debido a la capacidad que tiene el músculo de desarrollar mucha fuerza en poco tiempo, y el elevado número de fibras de contracción rápida.

Dentro de la musculatura isquiosural, la zona más afectada es el bíceps femoral. Esto se debe a su compleja anatomía e inervación. Al tener sus dos porciones una inervación distinta, es más frecuente una alteración en la sincronización o asincronía en la contracción muscular. Esta asincronía provoca una disminución de la capacidad de absorber altas tensiones.

En análisis de la biomecánica de la carrera, se ha visto que la lesión se produce en la fase final de balanceo, cuando el isquiosural trabaja para desacelerar la pierna mientras controla la extensión de rodilla. En este momento, el músculo debe resistir el paso de una acción excéntrica a una concéntrica, momento de máxima tensión muscular y vulnerabilidad.

El tratamiento de la lesión de isquiotibiales y bíceps femoral (isquiosurales) es normalmente conservador. La intervención quirúrgica es muy poco frecuente. Al ser un músculo biarticular (que interviene en 2 articulaciones), su tratamiento debe ser global, atendiendo a factores como el acortamiento muscular de la cadena posterior, la tensión neural, la posición de las articulaciones implicadas y la recuperación de la fuerza de la musculatura, poniendo especial énfasis en el entrenamiento excéntrico en las fases finales de recuperación. Este tipo de entrenamiento preparara al músculo para soportar altas tensiones, momento en el que suele lesionarse.

Fuentes de información

  • The football association medical research programme: an audit of injuries in proffessional football- analysis of hamstring injuries. C Woods et al. Br J Sports Meds 2004 38:36-41
  • Imagen katapateomtpr.com

Readaptación

Los primeros días deben enfocarse a disminuir la actividad física casi por completo, a la par que aplicamos técnicas como la crioterapia o uso de hielo durante 10-15 minutos alternativamente. El reposo deberá prevalecer en estas primeras horas de la lesión.

rotura fibrilar

La segunda fase de la recuperación se caracteriza por un comienzo en la movilidad del gemelo, principalmente con contracciones isométricas. Un ejemplo bastante práctico es realizar los ejercicios para fortalecer los gemelos pero sin carga y manteniendo la contracción durante algunos segundos. Todo ello despacio y notando las sensaciones de la zona afectada. Además incorpora pequeños estiramientos sin llegar al umbral del dolor.

A partir de la segunda y tercera semana entramos en la tercera fase. Mantendremos los ejercicios isométricos e introduciremos pequeños movimientos activos pudiendo trotar lentamente siempre y cuando notemos mejoría. En esta fase la propiocepción también jugará un papel importante para las articulaciones adyacentes.

 

La cuarta fase de la recuperación se basa en la vuelta a la actividad física, de forma progresiva. Incluye poco a poco un programa de fuerza destinado a los grupos musculares del tren inferior, especialmente a los gemelos. Utiliza muchas repeticiones y pocas series para trabajar la fuerza resistencia y a medida que vayas avanzando ve bajando repeticiones y aumentando el peso. Céntrate en movimientos excéntricos para la regeneración fibrilar.

A pesar de estos consejos el que más puede ayudarte en la recuperación es un fisioterapeuta o cualquier otro profesional de la salud. La readaptación debe ser progresiva ya que es fácil provocar recaidas por querer hacer más de lo que se puede.

 

 

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