Apple presenta su arma secreta para revolucionar el mundo de la educación- Mini i-pad

0
119

Steve Jobs tenía su mirada puesta en los libros escolares como el próximo negocio a transformar. Creía que era una industria de 8.000 millones de dólares anuales lista para la destrucción digital”. Walter Isaacson, biógrafo oficial del fundador de Apple, recuerda en su obra cómo el objetivo póstumo de Jobs era revolucionar el mundo de la educación y acabar con el, a su juicio, “corrupto” sistema de certificación y comercialización de los libros de texto.

A Jobs le parecía una aberración que, en la época de revolución tecnológica que vivimos, los niños continuasen cargando con una pesada mochila cada día camino del colegio. “El iPad sería la solución, dijo”, recuerda Isaacson. Según el periodista, para el genio de Cupertino el verdadero cambio en las aulas pasaba por “conseguir que los manuales educativos fueran gratuitos” y se incluyeran en una tableta.

Por su portabilidad y su accesibilidad, para Jobs el iPad era el sustituto natural de los libros de texto. Con las primeras tres generaciones de la tableta lanzada en 2010 y las dos versiones lanzadas hasta ahora de la aplicación iBooks, puso a Apple en el camino a seguir: el gigante tecnológico estadounidense presumió a principios de este mismo año de que una de cada tres de sus tabletas se utiliza en el ámbito escolar.

Sin embargo, su implantación en las aulas es aún residual. Con los recortes en educación que se viven en todo el planeta, el alto coste de estos dispositivos ha provocado que su uso se haya limitado a centros educativos para alumnos de alto potencial económico y a proyectos experimentales para la evaluación del impacto de las nuevas tecnologías en colegios y universidades. Y ahí es donde entra el iPad Mini.

La versión reducida de la ‘tablet’ de Apple que la compañía presentará hoy en el Teatro California de San José (EEUU) soluciona, al menos en parte, el inconveniente del precio. Los rumores y las filtraciones apuntan a que el modelo básico costará 249 euros, casi un 40% menos que la versión más económica de su hermana mayor, que se vende en la web de Apple desde 410 euros.

A esta significativa rebaja, más atractiva si tenemos en cuenta que los padres españoles se gastan una media de 315 euros por hijo en libros –cifra que en los hogares estadounidenses se dispara hasta casi 800 euros–, el iPad Mini aportaría una hiperportabilidad que lo haría más atractivo para el uso en las clases, sobre todo porque los expertos estiman que la pantalla de 7,8 pulgadas es el tamaño ideal para la lectura y la interacción con libros digitales.

Maridaje perfecto

El lanzamiento de la versión Mini del iPad irá acompañado de una nueva actualización de iBooks, según prevén los expertos de los principales blogs de tecnología como TechCrunch, Apple Insider o Cult of Mac. Este factor podría convertir la presentación de esta tarde en el evento educativo del año, trascendiendo su carácter puramente tecnológico.

La unión entre iPad e iBooks permite a los estudiantes leer, subrayar, utilizar enlaces a páginas web dentro de los libros y cuenta con varias herramientas para que los estudiantes le saquen todo el jugo a sus tabletas, entre ellas la posibilidad de añadir gráficos, fotografías y archivos multimedia a los libros de texto para completar sus apuntes.

Además, los libros que se reproducen con el iBooks también permiten la búsqueda de sinónimos, la creación de notas y el acceso a secciones de autoevaluación pensados para que los usuarios puedan comprobar sus conocimientos después de cada lección.

La nueva versión de la tienda de libros llegará esta misma tarde a 18 nuevos países, la mayoría hispanohablantes: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nueva Zelanda, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela.

Experiencias piloto

En Estados Unidos, el precio de los libros de texto se ha triplicado desde 1986, creciendo a una media cercana al 11% anual, muy por encima de la inflación y los salarios. Ese fue quizá el origen de la obsesión de Steve Jobs por las posibilidades de la tecnología para hacer la educación más accesible. Ya desde su etapa en NeXT centró parte de sus esfuerzos en revolucionar un sistema educativo anquilosado, y parece que su obra póstuma está empezando a tomar forma.

A principios de este mismo año el distrito educativo de San Diego compró 25.000 iPad 2, mientras que las autoridades educativas del estado de Georgia han decidido invertir parte de los 40 millones de dólares que gastan cada año en libros de texto en comprar tabletas para  “ahorrar en costes e incrementar el rendimiento de los alumnos”.

Experiencias similares se han llevado a cabo también en Europa. En Bélgica, los 710 estudiantes de Sint-Pieterschool y Sint Jozefshandelschool este año tendrán iPad en lugar de libros. Los manuales de aprendizaje serán gratuitos, pero el coste de las tabletas lo soportarán los padres de los alumnos. Los que no puedan afrontar el coste, podrán alquilarlo por una cuota mensual  y, al cabo de 3 años, tenerlo en propiedad.

En España, los alumnos de del colegio Miguel Delibes de Macotera (Salamanca) dan clase con tabletas a través del proyecto Dedos de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, mientras que los distintos centros del Colegio SEK acaban de implantar el ‘Proyecto iPad en Educación Infantil’, una tecnología que permite el aprendizaje individualizado según el ritmo de cada alumno.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Aquest lloc utilitza Akismet per reduir els comentaris brossa. Apreneu com es processen les dades dels comentaris.