Cinco trucos para evitar multas. Anticipación y mucha atención

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La crisis económica ha disparado el temor de los conductores españoles a ser multados; de hecho, según un estudio de la Fundación Española para la Seguridad Vial junto con Seguros Pelayo, el 73% de los conductores tiene más miedo que hace años a que les sancionen debido al fuerte desembolso económico que supone. “Al encontrarnos en una situación de crisis, una de las principales consecuencias es que la gente tiene menos poder adquisitivo y el hecho de tener que pagar una multa les destroza la economía doméstica del mes “, ha explicado la coordinadora de proyecto de Fesvial, Cristina Catalá. -Además de la crisis, también influye en el mayor temor de los conductores, el incremento de medidas por parte de la Administración para controlar las infracciones de tráfico-, ha añadido Catalá.

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Te contamos unos sencillos trucos con los que podrás evitar las multas por velocidad -suponen casi el 75% de los ingresos por sanciones de ayuntamientos, DGT, Servei Catalá de Transit…-:

1.- Conoce la velocidad real de tu coche.

El velocímetro de cualquier automóvil marca una velocidad ligeramente superior a la real -en un coche moderno, entre un 3 y un 8%; en uno con más de 15 años, puede superar ese 10%-. Por ese motivo, vamos a explicarte cómo puedes calcular exactamente la velocidad real de tu coche cuando vas, por ejemplo, a 100 km/h. Tan sólo necesitarás un cronómetro y seguir los siguientes pasos:

a) Busca un tramo de autopista despejado donde puedas mantener una velocidad constante de 100 km/h según tu velocímetro; si tu coche tiene control de velocidad, conéctalo a esos 100 km/h.

b) Una vez que el coche vaya a esos 100 km/h, y justo cuando pases a la altura de un hito kilométrico -la señal que indica cuál es el km de la carretera-, pon en marcha el cronómetro, y detenlo justo cuando pases por el siguiente hito kilométrico -habrás recorrido un kilómetro exacto; el cuentakilómetros de los coches también suele ser impreciso-.

c) Con ese tiempo, ya puedes calcular la velocidad real. Por ejemplo, supongamos que has tardado 37,20 segundos en recorrer ese kilómetro. Sólo tienes que dividir 1.000 (metros) entre 37,20 (segundos), que da una velocidad de 26,88 m/s. Luego debes multiplicar esos 26,88 por 3,6 para pasarlo a km/h: tu velocidad real ha sido de 96,768 km/h. En este caso, el error del velocímetro sería de un 3,3%.

2.- Antes de salir, averigua dónde están los radares.

En la web de la DGT- www.dgt.es-, en el apartado -Estado de la carretera- y dentro de la sección -Radares-, podrás saber dónde están situados todos los radares fijos y de tramo de España -puedes buscarlos por provincia o por carretera-. Ojo, como Cataluña y el País Vasco tienen trasferidas las competencias de tráfico, si quieres conocer dónde están los radares en estas Comunidades Autónomas, tendrás que visitar www.gencat.cat/transit y www.trafikoa.net, respectivamente. Por otro lado, para averiguar dónde están los radares móviles, visita autofacil.es -aquí te indicamos dónde están este tipo de radares y, por supuesto, todos los fijos y los de tramo en todas las Comunidades Autónomas, incluidas Cataluña y País Vasco-. También puedes obtener esta información de www.aeaclub.org.

 

3.- Convierte tu GPS en un anti-radar. Puedes hacerlo de las siguientes formas:

a) Pagando por toda la cartografía actualizada: En las webs de las distintas marcas de navegadores siempre podrás actualizar, pagando, los mapas y la posición de los radares en tu GPS -ojo, no confundir con su software, que te dejarán actualizar gratis-. Te costará, según la marca de tu aparato, desde 0 euros hasta unos 40 euros/año. ¿Cómo hacerlo? El proceso es similar en todas las marcas: puedes adquirir la actualización a través de la web del fabricante -descargándote un archivo y pagando con tarjeta de crédito- o en el teléfono de atención al cliente -te enviarán un CD-. En cualquier caso, tendrás que introducir los nuevos mapas en tu GPS… conectándolo a tu ordenador mediante un cable USB.

b) O gratis, actualizándolo tú mismo. En algunas webs  podrás descargarte la posición de todos los radares -se actualizan periódicamente- para los GPS portátiles más habituales del mercado -TomTom, Garmin…- o para programas GPS para tu móvil -como Sygic-. ¿Cómo hacerlo? Busca el listado de radares adecuado para tu GPS y, una vez descargado el archivo, sigue las instrucciones de la web para grabarlo en tu navegador o móvil -con un cable USB-. Ojo, si tienes un GPS de una marca poco conocida, puede que no encuentres los radares específicos para él… en este caso tendrás que comprarlos en la web de su marca.

4.- Usa el control de velocidad de tu coche.

Este dispositivo -común en coches de menos de tres años– te permitirá elegir una velocidad -a través de su mando, situado en las palancas laterales del volante-, y mantenerla sin que tengas que preocuparte de pisar el acelerador o el freno. Si tu coche no dispone de él -de media cuesta unos 240 euros, en opción en automóviles nuevos-, consulta en tu concesionario si es posible que te lo instalen a posteriori -te costará, según la marca de tu vehículo, desde 500 euros-. Además, empresas de componentes ofrecen controles de velocidad que se adaptan a muchos vehículos -en su web podrás consultar cuál es el más indicado para tu coche-.

5.- Identifica los radares más frecuentes en nuestras carreteras.

En nuestro país, ya existen más de 1.100 radares: aprox. 600 fijos y 300 móviles de la DGT, otros 180 fijos que disponen en Cataluña y en el País Vasco y otros 150 en poder de la policía local. Recuerda que, por cortesía, sólo están señalizados los fijos -colocados en un pórtico, en una cabina lateral al borde de la carretera o, incluso, en un poste…-; pero, para que puedas reconocerlos todos, aquí te contamos -y enseñamos- cuáles son los radares más habituales de nuestras carreteras.

Y si te ponen una multa, cómo recurrrirla. Qué aconsejan los expertos…

1.- Si te -pillan-, la Administración competente -ayuntamiento, DGT, Tráfico del País Vasco…- te remitirá la sanción a tu domicilio. El cartero intentará entregártela dos veces y, en caso de no conseguirlo, se dará por notificada.

2.- Si recoges la notificación en mano, dispondrás de 20 días para pagar la multa y beneficiarte de una rebaja del 50% -si lo haces renunciarás al derecho de recurso-.

3.- Si no estás de acuerdo y quieres recurrir, presenta un escrito de alegaciones y la DGT lo estudiará. Recuerda que siempre conviene que lo hagas de forma personalizada -es decir, evita enviar un recurso tipo, indicando de forma detallada tu caso y porqué consideras que la multa está invalidada-. Además, en el caso de las sanciones de velocidad solicita como prueba la foto realizada por el radar y constata que la fecha, la hora y la velocidad son las correctas -si no es así, podrías pedir la nulidad de la multa-. Si en la foto aparecen dos coches, tampoco es válida. Es recomendable solicitar el certificado de verificación del radar: cada aparato tiene que revisarse y calibrarse cada año y si pone multas con el certificado caducado, no serán válidas.

4.- Eso sí, si tras tus alegaciones, Tráfico se reafirma en la denuncia, ya no podrás presentar más alegaciones: la sanción será firme y se cobrará por vía ejecutiva -Hacienda-, en un plazo máximo de cuatro años. Si decides insistir en tu inocencia… deberás acudir a los tribunales por la vía civil.

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The Crown Range, New Zealand. 47 corners, 1076 metres elevation, 10.4km long. The country’s highest paved roadway. For a moment in time it belongs to one man, Mike Whiddett. The moment will become, the drive of a lifetime.

The former state highway cuts a path between Queenstown and Wanaka. It is a short cut, which has long been a route for travellers. The first track dates back to the early gold rush days. The road now is still one of the most demanding and technical drives of the country.

The drive for Mike Whiddett will be challenging and faster than most. For the first time in NZ motorsport history, the road has been closed across three sections for a unique filming opportunity. The New Zealand-based international drift driver has a chance to push his bespoke quad-rotor rotary engine car to new limits on a completely clear road. The road closure signs are rolled out; it is time for Mad Mike to Conquer the Crown.

On paper, the first section of the road appears to be the trickiest. Seven consecutive hairpin turns on a near-vertical mountainside climb give the Switchbacks their name. The second section is all about speed. Whiddett pulls sixth gear along the Crown Terrace and winds the Mazda RX7’s 750 horsepower engine out to its redline. He hits 232km/h before slowing, fleetingly pulling on the handbrake to lock the rear wheels before stomping back on the accelerator. The tyres erupt back into a spinning frenzy; black marks the bitumen. This is drifting nirvana in its purest form.

The run up to the Crown Summit is a fusion of high, medium and low speed bends, created to attack sideways. With barriers flanking the road at one side and exposed banks at the other, it mimics the mountain touge roads that the Japanese forefathers of the sport originally, and illicitly, ran by moonlight. The margin for error is slim here, but Whiddett never backs off as the final forty-seventh corner passes by in a blur.

“I think drifters have an innate ability to slip from reality when driving up a road like the Crown Range in normal circumstances. We imagine drifting through the turns, the gear changes, the footwork, the hand brake and of course stomping on the gas. So for me, having the opportunity to get behind the wheel of my machine, push it to the limit and conquer the Crown is a dream turned into a reality,” says Whiddett.

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